Se entiende por reforma de la administración pública a las acciones tendientes a transformar, en forma parcial y gradual, las organizaciones, las normas y los procedimientos, las actitudes y las valoraciones que conforman a dicha a administración. Se busca que ésta brinde respuestas adecuadas a los problemas existentes y esté en renovación permanente, mejorando así la gestión estatal. Este tipo de reforma, en la cual predomina lo cultural y lo tecnológico, recibe también el nombre de “reforma de segunda generación” y no debe ser confundida con la Reforma del Estado (ver definición “Estado, reforma del”).

Fuente: Groisman, 1991; Salinas, 1985; Oszlak, 1999; Salinas, 1985.