Se entiende por cultura política a las orientaciones que tienen los individuos hacia distintos objetos y procesos políticos, tratándose entonces de la dimensión subjetiva de la política. Comprende un conjunto de creencias, valores y capacidades compartidos por los actores del sistema político. Dicha socialización de los individuos tiende a la estabilidad y permanencia del sistema.  Un tipo específico de cultura política es la cultura cívica. En esta los ciudadanos no sólo demandan y tratan de influir a través del voto y otros medios en los cursos de acción de los gobiernos, sino que respetan los procesos que regulan la toma de decisiones. Así como no son manipulados por el sistema político, tampoco violan las reglas de juego para obtener las orientaciones políticas que desean.

Fuente: Abal Medina, 2010; Raus y Respuela, 1997.