Se entiende por Estado  a la máxima instancia de articulación social que logra así una forma particular de ordenamiento político. El Estado es la estructura institucional por excelencia, siendo que genera reglas que rigen la organización del sistema político-social en su conjunto y de sus partes componentes. Es exclusivo del Estado el poder fijar y cambiar esas reglas y el tener además capacidad para que los individuos o grupos que de él forman parte estén obligados a acatarlas, lo cual es posible gracias al monopolio legítimo de la coacción física que ejerce sobre un territorio particular. Dichas reglas que configuran el orden legal son el fruto de un acuerdo o pacto entre el Estado y la sociedad.

Fuente: Abal Medina, 2010; Oszlak, 1997.