Según una clásica definición, se entiende por poder a la probabilidad que se tiene de imponer la propia voluntad, dentro de una relación social, aun contra toda resistencia y cualquiera que sea el fundamento de esa probabilidad. Junto con el conflicto, el poder es un elemento constitutivo de la política. Por el poder se compite, a él se lo adquiere, se lo ejerce  y se lo busca mantener e incluso aumentar. Es a través del poder que se provee un orden que busca articular las diferencias de una sociedad.

Fuente: Abal Medina, 2010; Weber, 1974.