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Algunos de los profesionales de la Ciencia Política, se interesan particularmente por la docencia y la investigación. Aunque los investigadores o investigadoras y los docentes no hacen exactamente las mismas cosas, difícilmente encontremos un cientista político que no haya hecho ambas tareas en algún momento de su carrera, incluso simultáneamente. Si tuviéramos que simplificar mucho, diríamos que mientras los investigadores e investigadoras se dedican preferentemente a “crear” nuevos conocimientos (en equipos de investigación universitarios o también de manera particular o colectiva), y los docentes se encargan fundamentalmente de “canalizar” distintos conocimientos  con un especial espíritu crítico, que fomente el debate y la reflexión creadora de manera activa por parte de los y las estudiantes.

Para quienes optan por la Investigación, y se vinculan a los diferentes circuitos académicos que se dedican a buscar nuevos saberes y a producir nuevas ideas dentro de la disciplina, está a disposición el sistema de becas que brindan los organismos estatales como el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET, www.conicet.gov.ar), la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (www.agencia.gov.ar), las universidades nacionales, extranjeras y fundaciones (como, Carolina, http://www.fundacioncarolina.org.ar, Fulbright, http://www.fulbright.edu.ar , etc.). En estos sitios podrás dedicarte a investigar sobre algunos de los temas importantes para la Ciencia Política, que podrás ir construyendo en base a tus intereses e interrogantes, formulando interrogantes que traten temas como la relación entre partidos y movimientos sociales, las teorías políticas de la democracia, el problema de la representación, las formas de la protesta social, etc.

Para aquellos politólogos que se interesan por la docencia, existen múltiples espacios de educación donde poder insertarse. Algunos son más formales, como ser alguna de las distintas Facultades de la Universidad (hay politólogos dando clases en la Facultad de Humanidades y Artes o en la Facultad de Psicología, por ejemplo; dictando materias como Teoría Política, Análisis Político, Sociología Política, Planificación Social, etc.); los establecimientos terciarios y de Formación Superior ( Por ejemplo, Institutos de Formación Docente); los colegios secundarios (en distintas materias de las Ciencias Sociales, por ejemplo Ciencia Política, Formación Ética y Ciudadana, Historia, Sociología, etc.). Otros espacios son menos formales. Por ejemplo, es frecuente que politólogos den clases o impartan cursos en sindicatos, con distintas temáticas (la memoria, la cuestión de género o las transformaciones del mundo del trabajo, por mencionar algunas). Otros espacios como ser organizaciones civiles (una biblioteca de barrio o un club), las escuelas de gobierno de los partidos políticos, también son lugares habituales donde los politólogos desempañan su docencia.

Como dijimos más arriba la mayoría de los politólogos y politólogas hacen ambas cosas en algún momento de su carrera, y no pocas veces, al mismo tiempo. Por ejemplo, es un caso bastante común que un joven politólogo dé clases los lunes y miércoles por la mañana en una escuela secundaria con temas afines a la “ciudadanía”, y los jueves por la tarde tenga una reunión en la Facultad con un equipo de investigación para comentar y discutir los avances de un proyecto de teoría política sobre liberalismo y marxismo en el siglo XIX. Él escribe, reflexiona y enseña junto a otros y otras, como parte de su rutina laboral. En su trabajo cotidiano, aporta a la producción de nuevos conocimientos en el campo de la Ciencia Política y también forma y capacita a estudiantes.

Por último pero no menos importante, algunos politólogos y politólogas, se vinculan de modo más estrecho con la universidad, integrando equipos de profesionales y siendo parte de políticas universitarias de “extensión”, que es el modo en el que la Universidad interviene como institución en la sociedad. Otros, trabajan capacitando y transmitiendo saberes, organizando talleres, etc. en distintas instituciones que valoran  los conocimientos y los saberes prácticos que la Universidad y la Facultad de Ciencia Política en particular, produce.